EL CÍRCULO DE ARTEMISA

El círculo de Artemisa nace en un momento de la historia humana sin precedentes.

En una revolución pacífica, des de hace ya algunos años las mujeres de todo el mundo estamos despertando y abriendo nuestra conciencia, reconociendo nuestro poder y nuestra divinidad.

La Tierra clama para que las mujeres ocupemos nuestro lugar de poder, aquel que nos pertenece y nos arrebataron. Y el parto es uno de esos lugares que nos pertenece.

El parto es un momento central en la vida sexual de las mujeres. Lo que ocurra será grabado en el cuerpo y en el alma de cada una de nosotras.

Necesitamos un lugar respetuoso, seguro, en confianza y entre iguales para hablar sin miedo de lo ocurrido y poder expresar abiertamente la herida emocional que se produjo en nuestros partos. El círculo de Artemisa es ese lugar.

Todas vivimos un parto diferente, el nuestro. Y cuando logras transitar el duelo por lo ocurrido puedes sentir paz donde antes hubo lágrimas.

Y juntas, en círculo, ir transformando el dolor en AMOR.

Dice el gran Michel O’dent que para cambiar el mundo primero hay que cambiar la forma de nacer.

Fueron justamente estas palabras las que me llevaron a cambiar el rumbo de mi vida y dedicarme a acompañar la maternidad y a los bebés que llegan al mundo.

Para cambiar el mundo primero hay que cambiar la forma de nacer, y para cambiar la forma de nacer, tenemos que ser mujeres libres, informadas y conscientes.

Y por qué en formato círculo de mujeres?

  • Para despertar las memoria ancestral de nuestra propia naturaleza femenina y conectar con la Madre que realmente somos y no la que se nos ha dicho que teníamos que ser.
  • Para acompañarnos entre mujeres en una etapa tan intensa como es la maternidad y duelo.
  • Porque estando entre mujeres segregamos la hormona del amor (oxitocina), que reduce el estrés y tiene efectos calmantes.
  • En un espacio respetuoso, seguro, de confianza y confidencialidad.
  • Sin juicios, con sinceridad. En un círculo las mujeres se conocen, conocen sus historias, sus logros, sus frustraciones, sus dolores, sus sueños. Son cómplices.
  • No es un lugar para hacer terapia, cada una es responsable de cuidar su psique, pero la sanación ocurre.
  • El círculo es un espejo para todas. Nos reconocemos, hablamos de igual a igual sabiendo que todas somos diferentes.Que ganas de juntarnos y dejar que la magia ocurra.

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